¿Por qué sabe mal el agua del grifo?

¿Por qué sabe mal el agua del grifo?
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A pesar de que el agua de nuestros hogares es potable, apta para el consumo humano, se dan ocasiones en las que beber agua se convierte en una situación desagradable.

Esto se debe a que el sabor y el olor del agua no son como deberían der ser. Es decir, este líquido tiene que ser inodoro, insípido y transparente, en caso contrario puede suponer un grave inconveniente.

A continuación, vamos a explicar las principales razones de este tipo de problema en el agua:

Causas por las que el agua huele y sabe mal

En más de una ocasión, nos hemos encontrado con que el agua del grifo tiene un color blanquecino, emite un hedor insoportable o simplemente tiene mal sabor.

Esto puede deberse a diversos factores como son el mal estado de las tuberías o al exceso de productos químicos.

Esta situación nos obliga a comprar agua embotellada, lo cual supone un gasto económico, o nos lleva a utilizar otros métodos de purificación del agua como la ósmosis inversa.

Uno de los causantes, es la dureza del agua, que es la cantidad concentrada de minerales disueltos como el calcio o magnesio. A mayor concentración de estos elementos, mayor será la dureza.

Tanto la dureza como el cloro inciden directamente en el mal estado del aguade nuestros grifos, por eso hay que hacer un examen exhaustivo de este elementos en nuestras casas o negocios.mal sabor agua del grifo

Otro de los condicionantes que influyen en la calidad de agua es la zona geográfica en la que vivamos, puesto que hay ciertas zonas de España en las que la dureza es muy elevada, ciudades como Zaragoza tienen un índice muy alto, por ello son muy populares los filtros Fontanilla.

Otras de las causas es el exceso de calcio o potasio en el agua, los cuales provocan esos malos olores y sabores.

Soluciones a estos problemas

Desde organismos internacionales, como la OMS, aconsejan tomar una serie de medidas para solventar esta clase de situaciones, tales como usar cloro para restar la dureza del agua, potabilizando así el agua.

Sin embargo, se tiene que usar este elemento químico con precaución, poniendo las medidas recomendadas para que no suponga otro problema en nuestra salud.

Una de las mejores soluciones para que el agua de nuestras casas no sepa ni huela mal, es la utilización de un tratamiento de ósmosis inversa.

Mediante estos sistemas de ósmosis, las sustancias químicas o el cloro sobrante se van a eliminar del agua, gracias a sus potentes y eficaces filtros.

Es muy importante solucionar todos estos problemas, hay que prestar mucha atención, ya que pueden suponer un grave perjuicio para nosotros con el paso del tiempo.

Hay que evitar que se concentren en nuestro cuerpo la acumulación de sustancias como el plomo. Por eso es conveniente encargar un análisis de las tuberías para conocer su estado.

Esto se debe a que si hacemos una ingesta diaria de dicho elemento, aunque sea en pequeñas cantidades, puede derivar en graves enfermedades para la salud a un medio y largo plazo.